¿Qué propósitos nos marcamos en Cerdoh! para comernos el 2021?

Propósitos de año nuevo para comerse el 2021

¡Menudo año, el 2020…! Por decirlo de una forma suave, seguro que va a ser absolutamente inolvidable. Casi, casi tanto como las ganas que teníamos de dejarlo atrás. Y aunque realmente no existen muchas diferencias entre el 31 de diciembre y el 1 de enero, el cambio de cifra también suele marcar un reseteo mental para la mayoría de las personas. ¡Año nuevo, vida nueva!

Pero no todo ha sido malo en el 2020, ¿verdad? Como decían Les Luthiers, el año pasado no fue un completo inútil y al menos nos “sirve de mal ejemplo”. O de buen ejemplo, según se mire. Porque si algo hemos aprendido gracias a él es que en esta vida una de las pocas cosas que realmente nos pertenecen es el presente. Y en base a eso, ¿tendría sentido hacer planes, a la antigua usanza, para el 2021?

Los propósitos de año nuevo: un clásico revisable

Sí, amigx: después de una pandemia mundial causada por un antojo de murciélago, parece que planificar está un poco fuera de lugar. Y precisamente por eso, con el año tan loco que hemos vivido, en Cerdoh! creemos que debemos darle “otro toque” a los propósitos de año nuevo.

Para muestra, un botón: en vez de escribirlos a finales del 2020, nos hemos sentado a reflexionar sobre ellos bien empezadito enero. Que no se diga que no tenemos un espíritu libre.

Pero, sobre todo, queríamos dejar atrás ese típico listado en el que, en vez de proponernos objetivos que verdaderamente tengamos ilusión por cumplir, nos imponemos metas difíciles, de ésas que casi parecen añadirse a nuestra carga laboral. Una condena en toda regla, ¡y encima programada por nosotros mismos!

Según parece, el 20% de estos propósitos de año nuevo se abandonan ya en enero, y el 80% restante a lo largo del año. No son cifras para tirar cohetes, ¿verdad? Y, según los expertos, esto se debe a varios motivos: metas poco realistas, impaciencia ante la creación de un nuevo hábito y/o pensamientos derrotistas.

Un enfoque más amplio y, si es posible, disfrutón

No es que no nos parezca bien que dejes de fumar, te apuntes a clases de chino o incluso que pierdas 5 kilos. Pero…¿no crees que sería mejor si pudiéramos darle la vuelta a esta tediosa tortilla y enfocar los proyectos de una forma más positiva?

Uno de los propósitos más comunes está relacionado con los hábitos de vida saludables y suele girar en torno a la pérdida de peso. Y, a la par, también es uno de los que menos tiempo tardamos en mandar al garete. Pero… ¿y si este año aprendemos a relacionarnos con la comida de una forma más sana? ¿Y si empezamos a amarnos como somos y aceptar aquellas diferencias que nos hacen únicos? ¿O a pasar de las dietas restrictivas y diseñar menús más apetecibles y variados?

Está demostrado que somos mucho más capaces de implicarnos con planes de alimentación en los que no se eliminen por completo productos que pueden tener un índice calórico más elevado (como el chocolate, los frutos secos o el jamón ibérico de bellota), pero que también resultan beneficiosos para el organismo.

Al igual que ocurre con el caso anterior, podemos trabajar en muchos más aspectos de los propósitos de año nuevo tradicionales. Por ejemplo: ¿fumas de forma compulsiva? El tabaco no es recomendable, eso no vamos a discutirlo. Pero sí que consideramos que, más allá de eliminarlo, también debemos profundizar en la causa de nuestras adicciones, dicho en el término más extenso de la palabra.

Porque, probablemente, de otro modo sólo estaríamos cortando con el síntoma (o intentándolo), pero no con la fuente del problema. Y es que podemos fumar, comer o beber mucho a causa del estrés, la ansiedad o para sentir que “encajamos” en un determinado ambiente. Y en esos casos, nuestros puntos de trabajo deberían ampliarse.

¿Acaso no hemos aprendido nada?

Después de la travesía por el desierto que ha supuesto el 2020, quizá deberíamos tener claro que los propósitos que más merece la pena mantener a lo largo del año son aquellos que nos aportan felicidad.

Sin embargo, no resulta muy común escribir en esas dichosas listitas cosas como “voy a ir a clases de pintura, porque me relaja y me divierto”, “voy a ser más cariñosx con mi círculo más cercano” o “quiero dedicarme, de una vez por todas, a un trabajo que me haga sentir bien conmigx mismo”.

Y sí, puede ser que hayamos visto Soul y nos hayamos venido arriba, pero tenemos claro que aquello que nos hace felices no nos supone un gran esfuerzo de motivación y constancia. Y eso ya nos da pistas para saber que debería estar más presente en nuestro día a día.

Así pues, en la lista de propósitos de Cerdoh! para el 2021 hemos apuntado una única cosa: saborear la vida a diario, ya sea diciendo más “te quieros” o ante una buena tabla de ibéricos rodeados de amigos (distancia de seguridad mediante). Porque sí que hemos aprendido algunas lecciones del 2020, y no queremos olvidarlas.

Y tú, ¿te apuntas a la revisión de propósitos de año nuevo de Cerdoh!?

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *