Soy Oinc Tercero. Y soy del Campo de Argañán

Ya sabes bastante de mí. Me conoces, sabes cómo entreno, y qué hago en la Montanera. Pero además, hoy te quiero hablar del lugar en el que vivo: El Campo de Argañan.

Sí, amigos, sí, para este que suscribe no hay nada mejor que el Campo de Argañan, con ese sol tan rico, que pega de lado, y esa dehesa tan llena de bellotas, para que no nos falte de nada. Un sitio Top, que diría José Mourinho. Esto de Mourinho lo sé porque el ex entrenador del Madrid es de Portugal, y mi querido Campo de Argañán está justo ahí, rozando el palo, justo en la frontera entre España y el país luso. Vamos, que Mourinho y servidor casi somos paisanos: The Special One y The Special Pig.

Pero perdón, que nos vamos del tema. Comencemos desde el principio. El Campo de Argañán es una subcomarca de Ciudad Rodrigo (Sí hombre, dónde esos carnavales tan famosos), en la provincia de Salamanca. Tenemos un relieve llano, así como con algunas ondulaciones que hacen que a veces, cuando me da por andar en plena montanera, se me carguen un poco las patas de atrás. Así, el paisaje del Campo de Argañán lo constituyen en su mayoría dehesas de encinas y alcornoques junto con otras zonas de cultivos de secano, pastizales, pinares de repoblación o, directamente, matorrales. Pero a mi, personalmente, lo que más me gusta es que hay muchísimas bellotas. Pero bellotas de las buenas, no de esas que no saben a nada. Es un paraíso para nosotros, los cerdos lampiños y, sinceramente, creo que por eso Cerdoh! se instauró por estos lares.

Los alrededores.

El Campo de Argañán comprende a 18 municipios dónde viven 4734 personas remajas que nos ven pasear por la dehesa: Aldea del Obispo, Campillo de Azaba, Carpio de Azaba, Castillejo de Martín Viejo, Espeja, Fuentes de Oñoro, Gallegos de Argañán, Ituero de Azaba, La Alameda de Gardón, La Alamedilla, La Alberguería de Argañán, La Bouza, Puebla de Azaba, Puerto Seguro, Saelices el Chico, Villar de Argañán, Villar de Ciervo y Villar de la Yegua. Ahí es nada.

Y, si como te decía antes, el Campo de Argañán limita con Portugal al oeste, al norte podrás encontrar El Abadengo, al este La Socampana y el Campo del Yeltes; y el Campo de Robledo al sur. Vamos que, cómo puedes ver, lo nuestro es un campo muy bien comunicado.

Naturaleza en estado puro.

Un campo que además, como me dijo el otro día un vecino muy pájaro que tengo, ha sido declarado zona de especial protección para las aves y lugar de importancia comunitaria dentro del proyecto Red Natura 2000. Todo por, entre otras cosas, la potencial contribución que se realiza en la zona para restaurar el hábitat natural, incluyendo los ecosistemas y la biodiversidad de la fauna y flora silvestre del Campo de Argañán. O algo así, me dijo, por que es un pájaro y tampoco se explican muy bien.

Y si a todo esto que os cuento, le añadimos que todos nosotros, los cerdos ibéricos lampiños, nos pasamos el día paseando por la dehesa, podemos decir que el Campo de Argañán es un sitio estupendo para disfrutar de la naturaleza. Por eso, si os apetece, estáis invitados: Cuando lleguéis, preguntad por Oinc Tercero. Y os invito a un buen plato de bellotas de las buenas, de las del Campo de Argañán, de las que saben.

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