Sería un crimen que se estropease un jamón ibérico de bellota

Consejos para conservar en perfecto estado el jamón ibérico de bellota

Comprar un jamón ibérico de bellota es todo un acto de bella contradicción: por un lado, no queremos que se acabe nunca; y por otro, ¡estamos deseando degustarlo a diario! Si en casa sois de los que no podéis evitar comeros el jamón ibérico a dos carrillos, contáis con nuestras simpatías y nuestro más profundo entendimiento. Y si sois capaces de mantener el ansia jamonera a raya, pese a nuestra incomprensión más absoluta, también os tenemos un poquito de cariño. Así que vamos a dejaros algunos consejos para conservar el jamón ibérico de bellota Cerdoh! en estado óptimo, siempre. Porque lo que no podríamos perdonaros de ninguna de las maneras es que un jamón de esta categoría se echase a perder. ¡Faltaría más!

 

 

Cómo conservar un jamón ibérico sin empezar

Digamos que has comprado un jamón ibérico y que, inexplicablemente, no lo has “abierto”. Lo tienes en casa, a buen recaudo, esperando a ser degustado en un momento especial. Pero…¿sabías que un jamón sin empezar también puede “estropearse”? Por eso, nuestro primer consejo para conservar el jamón ibérico en perfecto estado es el siguiente: intenta no comprarlo con mucha antelación al momento de degustación.

En nuestras bodegas cuidamos de nuestros jamones con mucho mimo. bajo las condiciones óptimas de temperatura, humedad y exposición a la luz. Y es muy difícil que esto podamos reproducirlo en nuestros hogares. Dicho esto, ¿en qué lugar de la casa se conservará mejor una pata de jamón? La respuesta que suele venir a la mente es “¡en la cocina, por supuesto!”. Pero no estés tan seguro: las cocinas suelen ser bastante luminosas, ya que cuentan con grandes ventanales para facilitar la ventilación. Así que, si tienes una despensa, lo mejor será que guardes allí tu pata negra. Incluso el trastero puede ser una buena opción. 

Una vez que tenemos en mente dónde colocaremos nuestro ibérico, lo mejor es descubrirlo. Quítale la bolsa de algodón en la que viene envuelto, para evitar que se humedezca en exceso y pueda aparecer moho. Y si puedes, cuélgalo en vertical, desde la pezuña. Así se aireará de manera uniforme, evitando que el proceso de secado continúe de forma desigual.

En cualquier caso, si ves que va a pasar demasiado tiempo hasta que puedas degustarlo, una buena opción para conservar el jamón ibérico puede ser llevarlo a lonchear. En una tienda especializada podrás envasar al vacío tu jamón ibérico de bellota. Esto facilitará su conservación y lo mantendrá en mejor estado durante más tiempo. Y recuerda que, loncheado y envasado al vacío, puedes guardarlo tanto en la nevera como en la despensa o armario especial que tengas para tal menester.

Una vez empezado, ¿cómo debo cuidarlo?

¿Al fin ha llegado el día de la degustación? ¡Fantástico! Saborea sin prisa tu jamón ibérico, compártelo con tus seres queridos (¡o date un homenaje tú solo!) y no olvides que tienes que cuidarlo hasta la próxima vez que vayas a catarlo, ya sea en unas horas o dentro de una semana.

Lo primero es lo primero: si antes de empezarlo te dijimos que lo guardaras en un lugar fresco, seco y a la sombra, ¿por qué ahora quieres cambiarlo de lugar? Como dijimos, una despensa es el sitio ideal para asegurar que tu jamón ibérico se mantiene en condiciones óptimas. Y, del mismo modo, también debes mantenerlo colgado o en un jamonero.

Una vez hecho el primer corte, es probable que hayas visto cómo se tapa con la propia grasa del jamón. Sin embargo, nosotros recomendamos hacerlo con un trapo limpio, seco y que no suelte pelusa. De esta forma lo protegeremos de agresiones externas y evitaremos que pueda coger un ligero sabor rancio en esta zona.

Si al seguir cortando ves que una parte del jamón se está secando en exceso puedes aplicarle un poquito de aceite de girasol o de oliva. No obstante, no suele ser necesario, ya que la propia grasa del jamón y su veteado son más que suficientes para garantizar su jugosidad. Y si te gusta la cocina, también puedes aprovechar estas zonas un poco más secas para elaborar alguna receta. ¿Quién puede resistirse a unas croquetas de jamón ibérico, o a una crema de melón con lascas de jamón de bellota? 

En cualquier caso, lo ideal no es empezar un jamón ibérico y conservarlo como oro en paño, cortando unas lonchas de pascuas a ramos. ¡A ver si por querer guardarlo para ocasiones especiales vas a desperdiciarlo! Ten cuidado con las fechas preferentes de consumo y no te la juegues: ¡en nuestra tienda online siempre encontrarás nuevas delicias esperándote!

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