¿Cuánto tiempo tardamos en comernos un jamón?

¿Cuál es el tiempo medio de consumo de un jamón ibérico de bellota?

¿No sabes cuál debe ser el tiempo de consumo de esa pata negra de jamón ibérico? ¿Te planteas si es mejor comprar una pieza entera y cortarlo en casa, o si durará en mejores condiciones si lo compras ya loncheado? 

¡Te resolvemos estas dudas, y te damos algunos consejos extra para que tu jamón ibérico Cerdoh! siempre te sepa a gloria!

     

    Consejos generales

    Por si alguna vez te lo has preguntado, el tiempo máximo de duración del jamón ibérico de bellota entero se fija en un año, aunque lo normal es comerlo antes de que pasen los tres meses desde su adquisición. ¡Y tratándose de un jamón ibérico de bellota Cerdoh, no exageramos si decimos aquello de “si parpadeas, te lo pierdes”! 😉

    En cualquier caso, es importante que tengas en cuenta que la pieza, una vez en casa, continúa su proceso natural de secado, se haya empezado o no. 

    Por lo tanto, el jamón irá secándose progresivamente con todo lo que ello conlleva: sabor, textura, etc… Así que, en primer lugar, te aconsejamos que al comprar   un jamón ibérico de bellota, no lo hagas con demasiada antelación a su momento de disfrute. Por ejemplo, si  estás pensando en comprar un jamón de pata negra para degustar en Navidad, no te recomendamos que lo adquieras en verano. Aunque tampoco hace falta que exageres y esperes al 22 de diciembre para hacer tu pedido.

     

    Fecha de caducidad y fecha de consumo preferente

    La fecha de caducidad real del jamón ibérico de bellota viene dada por su punto de curación. Y en el caso del jamón ibérico loncheado, ésta es de tres meses sobre el día de envasado, sin necesidad alguna de congelar.

    Y, ya que estamos, aprovechamos para recordarte que la fecha de caducidad y la fecha de consumo preferente no son lo mismo

    La fecha de caducidad se indica siempre en alimentos que son muy perecederos y que tienen riesgo de contaminación microbiológica. Es el caso de las carnes y pescados crudos y frescos, ya que pueden aparecer bacterias patógenas.

    Por su lado, la fecha de consumo preferente se aplica a productos bastante más duraderos y estables que, si se consumen fuera de la fecha señalada, no presentan ningún tipo de riesgo microbiológico. Sin embargo, aunque no supongan un riesgo para la salud, no se aconseja extender su consumo más allá de la fecha indicada: las características del producto pueden variar, mermando su sabor o su calidad.

    Si estás pensando en congelar tu jamón, al igual que harías con otras carnes, para evitar que se estropee y poder degustarlo más adelante… piénsalo dos veces. 

    Congelar el jamón ibérico no solo no tiene sentido, sino que incluso podría decirse que es un crimen. ¡Estaríamos “matando” todo su sabor!

     

    ¿Cuánto tiempo vas a tardar en empezar tu pata de jamón ibérico?

    ¿Tienes más o menos claro cuánto tiempo vas a tardar en degustar el jamón? ¿No puedes resistir la tentación de empezarlo inmediatamente, o lo estás reservando para una ocasión determinada? Dependiendo de esto, su conservación debe ser diferente:

    • Consumo inmediato: si aunque lo intentes no eres capaz de resistirte a los cantos de sirena jamoneros, te recomendamos que saques la pata de su envoltorio nada más llegar a casa. Colócalo en un lugar fresco, seco y con poca luz, y cuélgalo o ponlo en el jamonero para empezar a cortarlo. Por cierto, ¿sabes si tienes en casa todas las herramientas necesarias para cortarlo adecuadamente?
    • Hasta un mes después de comprarlo: si has comprado el jamón con la intención de degustarlo en un momento concreto, como la Navidad, un aniversario o un cumpleaños, y aún quedan unas semanas, la conservación del jamón variará levemente. En este caso, debes mantenerlo igualmente en un lugar con las condiciones de humedad, frescura y luminosidad adecuadas, pero puedes mantener la pata dentro de la bolsa de algodón en la que está envuelto. Un par de días antes de consumirlo, sácalo para que respire y se seque adecuadamente. Y si al abrirlo percibes un olor un poco extraño, no te sorprendas: tu jamón ibérico ha estado “encerrado” en una bolsa, concentrando todo su aroma, así que es posible que te resulte un poco fuerte. Una solución ideal puede ser colgarlo para que se airee.
    • Hasta 6 meses antes de empezarlo: en este caso, sí es importante que lo saques de la bolsa y le quites el envoltorio para que respire bien. De esta forma evitarás que se humidifique en exceso, y no le saldrá moho ni adquirirá una textura gomosa. Un truco adicional para ayudarte a conservarlo puede ser frotarlo cada tres semanas en aceite (de girasol o de oliva) en las partes más secas, para evitar que se reseque. No obstante, recuerda nuestro consejo inicial: ¡no te aconsejamos que esperes tanto tiempo para disfrutar de tu jamón!

    Otros consejos de conservación

    Lo cates cuando lo cates, te damos algunas sencillas recomendaciones que debes tener en cuenta para que tu jamón se conserve de forma óptima:

    • El tiempo de curación es fundamental. Por lo tanto, te aconsejamos que elijas un jamón ligeramente tierno si tu intención no es comerlo de inmediato, sino en un par de meses. O uno completamente curado si piensas degustarlo en unos días. De hecho, es algo que puedes indicar al hacer tu pedido.
    • El jamón ibérico es muy exquisito, y no puedes conservarlo en cualquier lugar. ¿Y qué características ha de reunir este sitio? Como hemos dicho antes, tiene que ser seco y oscuro. La despensa, un armario especial para los alimentos o incluso un trastero son los lugares más adecuados para mantenerlo. 
    • Cuidado con el calor. Las altas temperaturas pueden afectar a la calidad de la carne, así que debes proteger tu jamón de las fuentes de calor y del sol. Si crees que no vas a comerte tu jamón ibérico de bellota en cuestión de pocas semanas, te recomendamos que no compres una pata entera, sino que te decantes por sobres envasados al vacío. O que lleves tu pata a deshuesar y lonchear. El jamón loncheado y envasado es más fácil de conservar, y puedes guardarlo en la nevera o un espacio que esté, como  máximo, a 21 grados. 
    • La paciencia es la madre de la ciencia, ¡y el secreto para disfrutar aún más del jamón ibérico! Tanto si adquieres la pieza entera como si te has decantado por comprarla loncheada en sobrecitos, deja que el producto repose unos minutos (entre 10 y 20) antes del festín, para que se asiente y coja la temperatura ambiente. Si acabas de sacar tus sobres de la nevera y quieres atemperarlos rápidamente, puedes mojar ambas caras del sobre de jamón envasado al vacío con agua templada.

    Ahora que eres todo un experto en la conservación y el tiempo óptimo de consumo del jamón ibérico de bellota, ¿qué te parece pasar de la teoría a la práctica con una buena pieza de Cerdoh?

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