Jamón ibérico de bellota | Blog Cerdoh

Lo blanco también se come (y otras cosas saludables del Jamón ibérico de bellota)

Seguimos cortando las finas lonchas de nuestro blog y hoy toca hablar de las bondades del jamón ibérico de bellota. Un exquisito manjar con el que además de decir ¡oh!, te cuidarás. Incluso aunque te comas “lo blanco”.

Tomad nota porque lo que os vamos a contar es la excusa perfecta para que disfrutéis del jamón ibérico aún más. Una serie de bondades que harán que tu suegra ya no te pueda reñir por tomarte la última fina loncha del plato. Y no lo decimos nosotros, lo dice un estudio del Hospital Ramón y Cajal.

Ahí dónde las ves, las grasas de cerdo ibérico de bellota tienen más del 55% de ácido oleico. Y, aunque eso no te diga mucho, el ácido oleico es un tipo de grasa que produce un efecto beneficioso sobre el colesterol, ya que consiguen incrementar la tasa del colesterol bueno y reducen la de colesterol malo.

Si medimos el porcentaje de ácido oleico del jamón ibérico, encontramos algo curioso: el único producto que supera al jamón ibérico es el aceite de oliva. Ahí queda eso.

Además, los beneficios endoteliales y tensionales del jamón ibérico permanecieron hasta seis semanas después de finalizado el periodo de consumo del jamón, por un “efecto memoria”. O lo que es lo mismo, que tras comer jamón, sus beneficios para tu salud cardiovascular se alargan en el tiempo. Como si se te quedara el saborcillo rico del jamón ibérico de bellota protegiéndote.

No te vayas todavía a buscar el pan, que seguimos.

De siempre se ha dicho que el consumo diario de embutidos eleva el nivel de triglicéridos y engorda (bastante). Y es verdad en muchos casos, pero no en el del jamón ibérico.

Los participantes del estudio que os hemos comentado del Ramón y Cajal no engordaron, ni vieron como sus triglicéridos se disparaban. Es más, como el jamón ibérico es rico en sodio, se produjo un descenso en la tensión arterial.

Cerdo lampiño | Blog Cerdoh Jamones y Embutidos Ibéricos de Bellota

El jamón ibérico de bellota, mejor.

Y antes de que vayas a disfrutar con un buen plato de jamón, que sabemos que lo estás deseando, te vamos a contar lo más importante:

Por primera vez se ha demostrado que el jamón ibérico mejora uno de los termómetros de la salud vascular: el endotelio. Para que nos entiendas: el jamón ibérico es bueno para tu tensión arterial.

Y en este punto, si es jamón ibérico de bellota, mejor. La razón es sencilla: Los cerdos criados al aire libre y alimentados de hierba y bellotas, como nuestros cerdos lampiños de Cerdoh, producen un jamón que contiene una mayor cantidad de compuestos llamados polifenoles, unos potentes antioxidantes y antiinflamatorios a nivel vascular.

Todo, claro con moderación. Ni abuséis ni os cojáis un empacho a base de comerse los jamones ibéricos de dos en dos, que nos conocemos. Además y ya para terminar esta peculiar loa al jamón y a la salud, hay que decir una cosa bien clara: los integrantes del estudio del Ramón y Cajal (quizás uno de los estudios médicos que más felices ha hecho a los españoles últimamente) también se comían lo blanco del jamón ibérico. Por que lo blanco también se come. Y es toda una delicia.

Y ahora sí, vete abriendo el paquete para que coja temperatura y prepara tus arterias. Que te vamos a mejorar en endotelio. Y ni te vas a enterar.

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