Jamón ibérico y calorías: valores nutricionales que aporta a tu cuerpo

Está bien cuidarse. De hecho, ¡hay que hacerlo! La SALUD es lo más preciado que tenemos, y el jamón ibérico, frente a algunas ideas erróneas que pululan por ahí, nos ayuda a llevar una vida saludable.


¿Engorda? ¿Cuántas calorías tiene? ¿Y proteínas? ¿Tiene mucha grasa? Hoy, en Cerdoh!, analizamos los valores nutricionales del jamón ibérico de bellota.

Jamón ibérico de bellota: el rey de la dieta mediterránea

La carne de cerdo siempre ha jugado un papel fundamental en nuestra gastronomía por una razón principal: la facilidad de conservación y almacenamiento a través de los embutidos.

Es más. La gran tradición mediterránea de jamones y embutidos no es de ahora, sino que es de origen romano y griego. Nombres como longaniza o salchicha, que vienen de los embutidos romanos lucanica y salsicius, lo confirman.

Pero esto de la dieta mediterránea es un concepto que va más allá del uso de ingredientes y recetas concretos. Encuentra su pleno sentido cuando se vincula al clima, la geografía, las costumbres y el modo de vida de los pueblos del Mediterráneo.

El jamón ibérico es rico en vitaminas y minerales, lo que hace que sea apto para todo tipo de consumidores y parte fundamental de la dieta mediterránea.

En este contexto, la comunidad científica internacional reconoce las ventajas del consumo generoso de aceite de oliva, legumbres, frutos secos, pastas de cereales, frutas, verduras, derivados lácteos y pescados, y el uso -con cabeza- del vino, cava y carnes frescas y curadas. Algo que corrobora lo que generaciones pasadas ya habían descubierto hace cientos de años.

Y dentro de esta dieta está incluido el jamón ibérico, sabroso y suculento, pero también con una serie de propiedades nutricionales que lo convierten en un alimento único en el mundo entero.

No hay otro igual

Continuamente hablamos de las virtudes del jamón ibérico, un producto gourmet que hace las delicias de todos.

Comentamos desde su color hasta su sabor pasando por su textura. Pero hay otros aspectos que no se ven a simple vista y que, por ello, no suelen ser tan conocidos por el gran público.

Nos referimos a sus propiedades nutricionales, que le otorgan un valor superior en comparación con otros tipos de jamones. Esto lo recalcamos porque las investigaciones llevadas a cabo en las últimas décadas apuntan que, en materia de nutrición, existen grandes diferencias entre unos y otros.


Los estudios realizados coinciden en que si hay algo que otorga calidad suprema al jamón ibérico de bellota es, precisamente, la alimentación a base de bellotas y otros recursos encontrados en la dehesa, que se manifiestan no sólo en su aroma y gusto, sino también en ciertos valores nutricionales que avalan el efecto positivo que tiene en nuestro organismo.

Valor nutricional y energético del jamón ibérico de bellota

Y la clave del valor nutricional del jamón ibérico de bellota está en:

  • Su especial composición en proteínas y grasas.
  • Su riqueza en determinados minerales y vitaminas liposolubles (sobre todo vitamina E) y del complejo B.
  • Su elevada digestibilidad (entre el 85 y 100%).

Vamos a verlo más detalladamente.

Vitaminas y minerales:
Aporta vitaminas B1, B6, B2 (100 gramos proporciona el 24% del consumo diario recomendado de este vitamina) y ácido fólico, muy beneficiosa para el sistema nervioso y el buen funcionamiento del cerebro. También tiene un alto contenido en vitamina E y selenio, el suficiente como para actuar como antioxidante y antienvejecimiento.


En cuanto a los minerales, destaca la presencia de sodio debido al empleo de la sal en el proceso de curado. Y, por si esto fuera poco, es rico en calcio, potasio, magnesio, zinc, hierro (éstos dos últimos de difícil obtención en una dieta común) y, sobre todo, fósforo, aportando el 30% del consumo diario recomendado.

Proteínas:
El jamón de bellota 100% ibérico aporta un 50% más de proteínas que las carnes frescas, pues tiene menos cantidad de agua.

Se caracteriza por tener un elevado contenido de proteínas de muy alta calidad, siendo un importante suministro de aminoácidos esenciales que proporcionan buena parte del aporte proteico recomendado en la dieta.

Como resultado del proceso de curación del jamón, totalmente artesanal y natural, es un producto puro y aséptico cuya carne no sufre ningún tipo de manipulación.

Para que te hagas una idea, con aproximadamente 100 gramos de jamón ibérico se tiene la mitad del aporte recomendado al día.

Por otra parte, la proteolisis que ocurre durante la maduración de estos productos curados influye de forma manifiesta en el aumento de la digestibilidad de estas proteínas.

Lípidos:
Otro punto a analizar en el jamón ibérico es su elevado contenido en grasa intramuscular en la que predominan los ácidos grasos insaturados, de los que más de la mitad son monoinsaturados.

Es un alimento indicado para dietas hipocalóricas, ya que 50 gramos de jamón de bellota 100% ibérico tan sólo aporta alrededor de 150 kilocalorías.

De estos últimos, hay que destacar el ácido oleico, porcentaje que es sólo superado por el aceite de oliva. Estas grasas oleicas provienen del fruto de la bellota que, combinado con el ejercicio del cerdo ibérico durante el tiempo de la montanera, hace que cristalice de este modo.

En este sentido, diversos estudios científicos han demostrado que las grasas con alto contenido en ácidos grasos monoinsaturados producen un efecto beneficioso sobre el colesterol en sangre al propiciar un incremento del HDL, el denominado ‘colesterol bueno’, y reducir el LDL, es decir, ‘el colesterol malo’. Por esto, contribuye a reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares.

El valor calórico del jamón ibérico resulta ligeramente superior al de otros tipos de jamones y muy por debajo del aporte calórico que proporcionan otro tipo de alimentos.

Según datos publicados en la Base de Datos Española de Composición de Alimentos (BEDCA), al realizar una comparativa sobre los valores nutricionales de 100 gramos de jamón de bellota 100% ibérico con los de otros alimentos cardiovasculares como las nueces, las lentejas, el salmón, el aceite de oliva, el pollo o las manzanas, muestra que el jamón acumula menos calorías que la misma cantidad de lentejas hervidas, aceite de oliva o nueces, menos colesterol que el pollo a la plancha o el salmón, y también menos sodio que las lentejas o el pollo a la plancha.

Contenido Nutricional
(por cada 100 g. de jamón ibérico)
Agua: 57,5 g.
Proteína: 28,5 g.
Grasa: 14, 5 g.
Hidratos de carbono: 0 g.
Fibra: 0 g.
Valor calórico: 242 kcal

En definitiva, el jamón de bellota 100% ibérico es una delicatessen con innumerables virtudes, y consumido con regularidad y moderación, genera un aporte sano y equilibrado a nuestra dieta.

Por eso, con el auténtico pata negra ¡cuidar tu salud es un placer!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *